Desde el suelo hasta el dosel: el papel ecológico de LAS RANAS Y LOS SAPOS.

04/2021

Las ranas y los sapos son animales vertebrados que conforman el grupo conocido como anuros, el cual a su vez forma parte de la clase de los anfibios. Los anuros se caracterizan por tener un ciclo de vida de dos fases: acuática en etapa como larva y terrestre en etapa como juvenil o adulto.

Las ranas y los sapos son animales vertebrados que conforman el grupo conocido como anuros, el cual a su vez forma parte de la clase de los anfibios. Los anuros se caracterizan por tener un ciclo de vida de dos fases: acuática en etapa como larva y terrestre en etapa como juvenil o adulto. Tienen un cuerpo corto, una piel desnuda y permeable, así como cuatro extremidades: las dos posteriores son más largas y musculosas que las dos anteriores, lo cual les confiere una notable capacidad para brincar y saltar. A escala global, distintas especies y poblaciones de anuros se están reduciendo a una tasa alarmante,1 siendo el Neotrópico, que va desde el centro de México hasta el sur de Chile, la región más afectada.2
Entre las principales causas de esta crisis se han identificado, en orden de importancia, la pérdida y degradación de los ecosistemas, las especies invasoras, las enfermedades causadas por hongos
patógenos, la sobreexplotación, el cambio climático y la contaminación.2 Tan sólo en 2018 se perdieron cerca de 3.6 millones de ha de diferentes bosques tropicales,3 dejando a los anuros que viven en los árboles, las epífitas o la hojarasca, sin hábitat y recursos indispensables para sobrevivir.
Uno de los países neotropicales con mayor número de especies de ranas y sapos es México. Sin embargo, factores como la acelerada expansión de las zonas agropecuarias y urbanas, y la propagación de enfermedades como la quitridiomicosis, causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), han provocado una reducción drástica de poblaciones de varias especies de anuros y en algunos casos la extinción local.4 En México se encuentran casi 260 especies de ranas y sapos nativas, y muchas de ellas se enfrentan día a día a estas y otras amenazas. Por ejemplo, en el 22% de
las especies de anuros del país se ha detectado al hongo Bd, un patógeno que en altas intensidades de infección puede degradarles la piel y causarles la muerte.5 Desde un punto de vista ecológico, la disminución o desaparición de poblaciones de anuros genera una enorme preocupación, debido al papel fundamental que desempeñan en muchos ecosistemas. Por ejemplo, las ranas y sapos son eslabones intermedios en las redes tróficas y son un puente de energía entre los ambientes
acuáticos y terrestres.6 En este sentido, los anuros son uno de los principales consumidores de invertebrados terrestres y acuáticos, como insectos y arañas. Al mismo tiempo, son la principal fuente de energía para otros vertebrados de mayor tamaño, como serpientes, aves y mamíferos. Incluso pueden ser alimento de invertebrados, como arañas y chinches de agua.

Distribución vertical y el papel ecológicode las ranas y los sapos en los bosques.
En un bosque o selva tropical, además de distribuirse en el hábitat de forma horizontal, las especies de anuros se pueden distribuir en diferentes estratos del eje vertical. Algunos anuros usan los cuerpos de agua tanto lóticos (ríos, arroyos) como lénticos (lagos, charcos temporales, pozas permanentes) o ambos, como refugio o lugar de reproducción. Otros viven a nivel del suelo de los bosques,
en microhábitats como la hojarasca, las raíces elevadas de árboles o los troncos caídos. También hay ranas que viven en arbustos de tamaño medio (1-2 m) o en la copa de los árboles y en las plantas epífitas fijas a las ramas de los árboles, lo que se conoce como el dosel arbóreo.10 La función que cumple cada especie de anuro dentro de los ecosistemas depende estrechamente del estrato vertical donde habita.9 En general, podemos identificar cuatro estratos verticales usados por los anuros
en el bosque: Cuerpos de agua permanentes, charcas o arroyos temporales (a nivel de suelo): este estrato está formado por ranas que poseen patas posteriores largas y palmeadas, las cuales utilizan para desplazarse en el agua, donde obtienen su alimento y refugio. Algunos sapos usan
este tipo de cuerpos de agua para reproducirse y, en menor medida, para alimentarse. Los anuros de este estrato son muy importantes para el flujo de energía entre ambientes terrestres y acuáticos, debido a que tienen una fase larvaria totalmente acuática y una fase adulta terrestre o semiacuática. En su fase larvaria, los renacuajos de estos anuros se alimentan principalmente de algas y detritus, pero cuando son adultos consumen ácaros, hormigas, peces y moluscos que abundan en las orillas de los cuerpos de agua. Asimismo, los anuros de este estrato son presas indispensables de peces, aves pescadoras como garzas, y algunos mamíferos como mapaches y murciélagos.10, 11, 12 .Suelo del bosque (a nivel de suelo): los anuros de este estrato son comúnmente robustos, con piel especializada para evitar la deshidratación y algunos son cavadores. Este grupo está conformado por ranas que ponen huevos en los sitios húmedos del suelo y no presentan un estado larvario; sapos que utilizan cuerpos de agua sólo para reproducirse, y ranas que usan el agua retenida en bromelias o en troncos para depositar sus huevos o para refugiarse. Los anuros de este estrato comen principalmente hormigas, termitas, grillos, colémbolos, escarabajos y ácaros que son abundantes entre la hojarasca y los troncos caídos del bosque. Son el alimento de reptiles
como serpientes, aves como los bienteveos y mamíferos medianos que usan el suelo del bosque.13, 14
Sotobosque (1-2 m sobre el suelo): en este estrato se encuentran ranas de hábitos arbóreos o semiarbóreos; muchas de ellas descienden desde el dosel de los árboles para depositar sus huevos en la vegetación circundante a los cuerpos de agua. Se caracterizan por tener patas traseras largas y delgadas, muchas de ellas sin palmeaduras o con palmeaduras poco desarrolladas, cuerpos esbeltos
de forma triangular y ojos prominentes. Las ranas de este estrato se alimentan principalmente de moscas, arañas y ácaros, y son alimento para las serpientes arborícolas y aves de percha baja, como bienteveos, y de percha intermedia, como momotos o barranqueros.8, 14 Los huevos
que depositan estas ranas sobre la vegetación circundante a los cuerpos de agua son el alimento de insectos chupadores como las abejas y las avispas. Dosel (más de 2 m sobre el suelo): aunque casi no
las vemos, en la parte más alta del bosque viven ranas que aprovechan la copa de los árboles. Allí unas especies depositan sus huevos y las larvas se desarrollan en bromelias; otras optan por eclosionar sus huevos y desarrollar sus larvas dentro de bolsas similares a “marsupios” y el resto desciende temporalmente a estratos más bajos, como los cuerpos de agua a nivel del
suelo, para reproducirse. Estas ranas que no temen a las alturas, poseen cuerpos comúnmente esbeltos y patas largas que les ayudan a desplazarse entre las ramas. En lo alto de los bosques, las ranas comen grillos o saltamontes, hormigas, avispas y escarabajos, entre otras especies. Las ranas de dosel sirven de alimento para serpientes y aves arborícolas como las culebras
caracoleras y los quetzales.

URL de la Publicación: https://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/Documentos/15432.pdf